La Pedriza de Manzanares: Piedras, pinos, pájaros, personas y setas

Pronunciada por Carlos Rey Marcos, socio de la Sociedad Micológica de Madrid, el 27-5-2011.

Introducción

La Pedriza de Manzanares el Real es un sitio muy conocido por todos los seteros de Madrid. Es un entorno donde pueden encontrarse muy diferentes hábitats. Geológicamente tiene una edad de unos 300 millones de años, Sus rocas intrusivas son de granito rosa, mucho más modernas que los gneis del Guadarrama. Hasta el siglo pasado era un sitio de caza y carboneo, con historias de bandoleros.

A principio del siglo pasado es redescubierta por los científicos de la la época: Casiano de Prado, Constancio Bernaldo de Quirós y Francisco Giner de los Rios (de la Institución Libre de Enseñanza). Se documentan su geología su flora y su fauna. En los 40 se inicia una repoblación con Pinus sylvestris, P. pinaster, Cupresus y Cedrus que ha cambiado su fisonomía de encinas, melojos, abedules y pinos en las partes altas. Actualmente está incluida en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Hay planes de replantación de especies autóctonas y eliminación de las foráneas.

Es uno de los lugares principales de Escuela de escalada de los madrileños. El Refugio Giner, de la RSM Peñalara, está actualmente abierto al público. El Centro de interpretación, a la entrada, proporciona información sobre sendas y lugares de interés.

Los límites son: al norte: Alto de Matasanos y la Cuerda Larga, al sur: El Berrueco y Manzanares el Real, al este: la Hoya de San Blas y al oeste: Rio Manzanares y Cuerda de los Porrones. El área ocupada es de aproximadamente 6 x 7 Km.

Hay numerosas piedras con nombre pintoresco: el Yelmo, el Pájaro, el Pajarito, la Bota, las Torres, el Cocodrilo, la Maza, el Hueso, la Esfinge, el Torro, Tres Cestos, las Tres Gracias, el Elefante, el Elefantito, el Cancho de los Muertos, la Campana, el Risco de las Nieves, el Mogote de los Suicidas, el Caballito Ajedrez, Peña Sirio, el Mataelvicial, la Campana, la Vela, el Indio, el Tolmo, el Centinela, Cinco Cestos, el Puente de los Poyos, el Cancho Amarillo, la Pared de Santillana, el Cáliz, el Sultán, el Risco de la Lagunilla, el Arco Cuchilleros, el Acebo, la Caperucita, Canto Cochino, la Tortuga, el Yoyó, el Camello, las Buitreras, la Campana, la Cara, los Fantasmas, los Guerreros, Dos Torres, Torre de las Arañas Negras, la Bola de Navajuelos, el Cancho Amarillo, las Milaneras, los Hermanitos, la Cara, las Damas,... Es un desafío el descubrir cada risco desde el lado que justifica su nombre.

También hay praderas en los lugares que con el paso del tiempo han acumulado las arenas de descomposición de los granitos. La Gran Cañada, lugar de pasto de vacas; la Dehesilla, pequeño collado entre la Pedriza anterior y la posterior; los Llanos y los Llanillos, con denso pinar entre bloques redondeados; Prao Peluca, bajo el refugio Giner; Collado de la Ventana, hasta donde llegan los pinos de uno y otro lado; la Umbría Calderón, en la parte norte de la Pedriza Anterior y que actualmente está cubierta de densos jarales; el Pradillo o Pradera de los Lobos, bajo las paredes de Peña Sirio; Navajuelos, con numerosos pinos y melojos que cubren casi totalmente el suelo.

Numerosos arroyos se abren paso entre los bloques de granito creando lugares de gran belleza: la Majadilla, la Dehesilla, los Huertos, San Blas, Cuervo, pero el que reune todas las aguas es el Manzanares que por el oeste marca los límites de la Pedriza. La Charca Verde es lugar de encuentro en verano para los madrileños que buscan el frescor de sus aguas.

Las lagunas son un fenómeno muy raro en los montes de granito. Pero la Lagunilla es un ejemplo de esa rareza. Situada cerca de la cara sur del Yelmo ofrece en invierno un paisaje singular.

Recorrer las intricadas sendas de la Pedriza en un desafío. Hay varias sendas balizadas con marcas: el GR-10 lo cruza de un lado a otro por su parte más baja. Varios PR, indicados con marcas amarillo-blanco, muestran recorridos accesibles incluso a los principiantes. Pero los recorridos de más fama requieren un esfuerzo de orientación permanente pues suben y bajan de acuerdo con los accidentes del terreno. La Senda Termes que da la vuelta por las partes altas de la Pedriza posterior, la Senda Maeso que desciende desde las praderas del Yelmo hasta Manzanares son una prueba de conocimiento del terreno y de saber leer el camino entre las piedras guiados por los hitos.

La vegetación es una riqueza producto de los siglos evolución natural y las acciones humanas de carboneo y repoblación. El paisaje que se aprecia a primera vista es un denso pinar, de Pinus silvestris, con algún ejemplar de encinas en la parte baja y melojos en la alta y ejemplares sueltos o poco densos de abedules, serbales, mostajos, acebos, arces de Montpelier, fresnos, sauces, chopos,... cada uno en lugares apropiados para su supervivencia. Pero si se mira con antención al pasear por sus lugares más recónditos pueden apreciarse ejemplares de especies singulares en estos entornos: tejos, quejigos, enebros de la miera y rastreros dan idea de la riqueza que pudo encerrar en el pasado. Ejemplares de pino, encina, alcornoque y melojo de cientos de años son testimonio de otros tiempos.

Las fanerógamas también cubren de belleza todos los rincones una primavera tras otra. Las jaras en sus variedades pringosa y de hoja de laurel cubren las superficies dejadas por los árboles. Pero la lista sería interminable. Narcisos, peonias, crocus, lavandas, digitales, asfodelos, lavandas, tomillos, brezos, rosas, centaureas y orquídeas son sólo nombres para recordar sus colores y olores de cada primavera.

La fauna es otro atractivo que ha sido manipulado por los humanos en los últimos tiempos. A los habitantes tradicionales: zorros, corzos, ardillas y jabalies han venido a enriquecer la vista la repoblación de capra hispánica con ejemplares de Gredos. En la actualidad hay más de 1700 ejemplares por lo que ha empezado su control para no sobrepasar las posibilidades del entorno. Entre las aves destaca el buitre leonado como figura que muestra en el cielo sus habilidades voladoras. Pero no hay que olvidar a los rabilargos, urracas, chovas, cuervos, bisbitas, arrendajos, cernícalos, buhos y milanos que de forma fugaz se dejan ver entre los árboles.

Pero otros seres ocupan sus lugares de preferencia según el dia y la hora a través de todas las épocas del año. Son los treparriscos, paseantes, domingueros, seteros, ciclistas, pescadores y bañistas que compiten por disfrutar de las maravillas del entorno.

Y como remate es necesario recordar lo que todo buen setero conoce: hay lugares donde encontrar las múltiples especies de setas que se dan en entornos de vegetación tan variados: níscalos, amanitas, macrolepiotas, boletos, tricolomas, rúsulas, suillus, agaricus, helvellas, foliotas, clitopilus y muchas especies mas. Pero es necesario madrugar y caminar hasta el lugar secreto sin dejar huella...

Después de la presentación nuestro presidente le entregó un libro sobre Boletus, con los aplausos de la concurrencia.

Referencias:

  • La Pedriza del Real de Manzanares de Constantino Bernaldo de Quirós
  • Libros de Domingo Pliego, Manolo Rincón y Cayetano Enriquez de Salamanca
  • Mapas de la Tienda Verde y Desnivel
  • Guía de escaladas de Manuel Martínez
  • Itinerario geológico por la Pedriza del Manzanares. IGME 12 Nov 2009 Guía de la Excursión
  • Google Maps, GoogleEarth, Panoramio

Unas fotos de la Pedriza:

Piedras
Piedras ...

Pinos
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Pájaros
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Personas
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Setas
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(C) Sociedad Micológica de Madrid. Actualizada el 19/7/2011