Faláceos y Geastráceos

Pronunciada por el Juan Carlos Zamora Señoret de la Sociedad Micológica de Móstoles.

El Prof. Calonge presentó a Juan Carlos quien a sus 17 años ya ha mostrado su gran capacidad para el aprendizaje del mundo de los hongos. Empezó a los 12 años, siguiendo la estela de su padre y con la ayuda de Manuel García Aranda, presidente de la Micológica de Móstoles, otro gran apasionado de la micología.

Ha publicado ya varios trabajos sobre su especialidad, los Gasteromicetea y el próximo año tiene intención de iniciar la carrera de Farmacia.

Los Faláceos (Phallaceae) y Geastráceos (Geastraceae) son dos familias de hongos que, actualmente, se agrupan dentro de un mismo orden, los Falales (Phallales). Sin embargo, tradicionalmente los Geastráceos han estado incluidos en el orden Licoperdales (Lycoperdales) y tanto éste como los Falales se clasificaban dentro de la clase Gasteromicetes (Gasteromycetes).

Pero con las modernas técnica de biología molecular, en relación a la secuenciación del ADN, se ha podido comprobar que gran parte de los hongos que se incluian en Gasteromicetes eran muy diferentes entre sí, por lo que esta clase no tenía razón de ser, de hecho con frecuencia se la ha clasificado como "clase artificial", aunque toda clasificación que hacemos los seres humanos es ya de por sí artificial. Así en el orden Falales "actual" se incluyen cinco familias (Ramariaceae, Gomphaceae, Phallaceae, Hysterangiaceae y Gerasteraceae) que varían según el autor consultado, y que agrupan géneros aparentemente muy diferentes entre sí. El orden Falales definido de este modo posee, al menos, 400 especies. En la charla se centró en la dos familias que antiguamente formaban parte de los Gasteromicetes epigeos.

Los Geastráceos comprenden aproximadamente 70 - 80 especies, distribuidas en unos seis o siete géneros, de los cuales los tres más representativos en España son:

  • Género Geastrum: Es el principal de todos, con más de 50 especies distribuidas en especial en regiones templadas y cálidas. Para su identificación es preferible trabajar con ejemplares secos pues se perfilan mejor cada una de las partes. Las partes mas importantes de las que consta un Geastrum son:
    • Endoperidio: destaca la estructura del peristoma. Puede ser surcado o fibrado.
    • Exoperidio. En la madurez se abre en forma de estrella, acad uno de los brazos se denomina lacinia.
    • Gleba. Es la masa encerrada en el endoperiodio. En la madurez se vuelve como polvo oscuro.

    Las especies más importantes en este género son:

    • Geastrum melanocephalum. Carece de peristoma. Se desintegra. Las esporas están fuera. El pie es pequeño. Sus partes fibrosas duran mucho tiempo.
    • G. campestre. Peristoma fibrado. Las lactínias se cierran hacia dentro. Tiene pseudoestípite. Higroscópico.
    • G. kotlabae. Peristoma no delimitado.
    • G. berkeleyi. Endoperidio muy granuloso. Grande. No higroscópico. Tiene pseudostípite. Presenta apófisis en la base del endoperidio.
    • G. nanum. Con pseudoestípite.
    • G. badium. Peristoma no delimitado. Sexil o sentado pues no tiene pseudoestípite. Las lacinias se arquean hacia abajo.
    • G. striatum. El endoperidio está cubierto por una pruina. Apófisis como un anillo. El pseudoestípite no se aprecia en fresco.
    • G. pectinatum. Parecido al anterior pero menos pruinoso. El número de estrias del peristoma puede llegar a 30. No es higroscópico.
    • G. quadrifidum. Peristoma basal, delimitado, plano. Endoperidio con cristales de oxalato. El exoperidio fimbriado se agrupa con el micelio. Presenta cuatro lacinias.
    • G. minimum. No tiene base. Presenta más de cuatro lacinias. Esporas ovales. Peristoma delimitado por un surco. Endoperidio recubierto de oxalato de joven. Peristoma fimbriado. Con pseudoestipite.
    • G. rufescens. Rojizo. Con pseudoestípite pequeño. Peritoma fimbriado. Ennegrece si se humedece.
    • G. coronatum. Con pseudoestípite. Grisáceo. Peristoma fimbriado, poco delimitado. Endoperidio liso.
    • G. coronatum f. pseudlimbatum. Endoperidio granuloso. Podría ser una forma del anterior.
    • G. arenarium. Exoperidio higroscópico. Peristoma fimbriado y delimitado. Endoperidio liso. Tiene apófisis.
    • G. floriforme. Higroscópico. Muy pequeño. Peristoma fimbriado no delimitado.
    • G. saccatum. Peristoma bien delimitado. No tiene fíbulas.
    • G. lageniforme. Lacinias muy delgadas. Presentó un ejemplar en fase de huevo donde se ve la formación de las diferentes partes.
    • G. triplex. Muy grande. Presenta un collar. La hifas de la capa exterior presentan fíbulas. Peristoma fimbriado y bien delimitado.
    • G. javanicum. Es tropical.
    • G. schweinitzii. Tropical, crece sobre madera. Muy pequeño. Peristoma fimbriado y delimitado.
    • G. stellatum. Muy pequeño, con gleba gelatinosa. La lanza en la madurez a varios metros.
  • Género Myriostoma: Es un género monoespecífico, fácil de distinguir de Geastrum por sus numerosos estomas y por poseer varios pseudoestipites, a mod de columnitas, entre endo y exoperidio. La especie se llama Myriostoma coliforme.
  • Género Sphaerobolus: Este género en España sólo representado por una especie. Sphaerobolus stellatus; dicho género ha estado ubicado en distintos órdenes y familias, por ejemplo Sclerodermatales, Nidulariales y Sphaerobolales, pero al final ha quedado en el orden Phallales, familia Geastraceae.

Los Faláceos son un grupo algo más numeroso, con entre 100 y 110 especies y unos 20 géneros. En esta familia se incluyen actualmente los antiguos Clatráceos (Clathraceae). Algunos de los géneros más representativos son los siguientes:

  • Género Phallus; El más importante dentro de los Faláceos, con un número de especies descritas muy variable dependiendo del autor, oscilando entre 20 y 30 aproximadamente. En este caso incluiremos en este género también a Dictyophora, que algunos autores consideran independiente por la presencia de indusio. Se comentaron las siguientes especies:
    • Phallus adrianii. Pseudoestípite largo. El receptáculo se deshace. Peridio rosado. Reticulado alveolar.
    • P. impudicus var. pseudoduplicatus. Peridio blancuzco. Huele muy mal. La gleba es dulce.
    • P. indusicus. Forma un precioso indusio en forma de encaje, muy desigual.
  • Género Mutinus: Comprende algo más de 10 especies, diferenciándose de Phallus por la ausencia de receptáculo. Se mostraron las dos especies citadas en España:
    • Mutinus caninus. Sin receptáculo. Gelatinoso.
    • M. elegans
  • Género Lysurus: Caracterizado por su receptáculo dividido en brazos, sobre un largo pseudoestípite. De las cinco especies que suelen ser aceptadas se mostraron:
    • Lysurus cruciatus. Parte superior ramificada en brazos. Es raro.
    • L. gardneri. Brazos estipitados.
    • L. mokusin. Pseudoestípte acostillado rosado.
  • Género Clathrus: Aquí se incluyen también géneros como Anthurus, Linderis y Linderiella, por lo que el género posee algo más de 15 especies. Los Clathrus poseen un receptáculo apenas pseudoestipitado, en el que la gleba se dispone por toda o casi toda la superficie interna. En España se encuentran:
    • C. archeri. Color rosa. Brazos ramificados. Pseudoestípite corto en la base.
    • C. ruber. Forma una malla poligonal en la parte alta.
    • C. albus. Mostró un ejemplar totalmente blanco.
  • Género Colus: Parecido a Clathrus, pero la gleba sólo se sitúa en la parte superior del reseptáculo, que tiene forma de enrejado. La única especie citada en España es Colus hirudinosus.
  • Género Ileodictyon: Este género, del que sólo se han descubierto dos especies, se ditingue de Clathrus principalmente porque el receptáculo en la madurez se libera del peridio y presenta simetría radial completa, sin pseudoestípite. Presentó la especie Ileodictyon gracile.

Después de la brillante presentación de estas raras especies el presidentes le entregó el libro "Guía de árboles de la Península Ibérica" mientras los asitentes aplaudiamos.

Hubo preguntas sobre la comestibilidad de estas epecies. No hay ninguna venenosa pero si muy desagradables, pero en fase de huevo son comestibles. Es conocido que en Japón las cultivan y se comercializan sin el receptáculo.

Sobre las aplicaciones citó que se han empleado las glebas pulvurulentas para la contención de hemorragias pues provocan la creación rápida de una costra y al ser productos naturales realizan cierta función antiséptica.

Se discutió sobre el tamaño de las esporas. Las especies tropicales presentan esporas de menor tamaño. Parece que al tener garantizado el ambiente húmedo no necesitarían acumular tanto alimento como en otros ambientes más secos. Está por confirmar.

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(C) Sociedad Micológica de Madrid. Actualizada el 1/6/2004